En un emotivo acto realizado el sábado por la mañana, el Honorable Concejo Deliberante entregó a la familia del recordado médico la copia certificada de la ordenanza que impone su nombre a un barrio de la localidad. El Hospital “Juan Arturo Klipson” también se sumó al homenaje incorporando su fotografía en sus instalaciones, en reconocimiento a una vida dedicada al servicio de la comunidad.
La comunidad de Luján volvió a rendir un sentido homenaje al Dr. José Gilberto Sosa, uno de los médicos más queridos de la historia de la localidad, al concretarse la entrega oficial de la ordenanza que perpetúa su nombre en un barrio del pueblo y al reconocerse, además, su trayectoria dentro del Hospital “Juan Arturo Klipson”.
La ceremonia se desarrolló durante la mañana del sábado y fue encabezada por el Honorable Concejo Deliberante, con el acompañamiento del Departamento Ejecutivo Municipal y la diputada provincial Aida López. En la ocasión, las autoridades hicieron entrega a la familia del Dr. Sosa de la copia certificada de la ordenanza mediante la cual un barrio de Luján llevará para siempre su nombre.
El acto representó un nuevo reconocimiento al profesional que dedicó gran parte de su vida a la atención médica de los vecinos, convirtiéndose en una figura entrañable por su vocación de servicio, su humildad y el profundo compromiso con la salud pública.
Como parte del homenaje, el Hospital “Juan Arturo Klipson” también colocó una fotografía del Dr. José Gilberto Sosa en sus instalaciones, con el propósito de mantener vivo el recuerdo de quien durante décadas fue uno de los pilares de la atención sanitaria de la localidad.
Desde el municipio destacaron que estas acciones buscan expresar el agradecimiento de toda la comunidad hacia un hombre que dejó una huella imborrable no solo por su capacidad profesional, sino también por su calidad humana y su permanente disposición para atender a quienes más lo necesitaban.
El reconocimiento adquiere un significado especial porque el Dr. Sosa fue mucho más que un médico. Nacido en San Francisco del Monte de Oro en 1930, quedó huérfano a temprana edad y fue criado en Quines por Don Jovino Fernández. Tras graduarse como médico en la ciudad de Córdoba, eligió Luján junto a su esposa Olga para formar su familia y desarrollar una extensa carrera profesional.
Durante muchos años prestó servicios en el entonces Dispensario de Luján, cuando las condiciones sanitarias eran muy distintas a las actuales. Además de atender a los pacientes del pueblo, recorría semanalmente los parajes rurales como La Botija, Lomas Blancas y La Avenencia, entre otros, llevando asistencia médica a familias que muchas veces no tenían otra posibilidad de acceder a un profesional de la salud.
También fue uno de los impulsores del Círculo Médico del Norte Puntano, trabajando junto a otros profesionales para fortalecer la atención sanitaria en la región.
Quienes lo conocieron lo recuerdan como un hombre sencillo, de trato amable, siempre dispuesto a escuchar, con una sonrisa permanente y una enorme vocación de servicio. Su calidez en el consultorio y su cercanía con los vecinos hicieron que trascendiera el ejercicio de la medicina para convertirse en una de las personalidades más respetadas y queridas de Luján.
El pasado mes de abril, el Honorable Concejo Deliberante había aprobado por mayoría la ordenanza que impuso su nombre a un barrio de la localidad, entendiendo que su legado merecía quedar reflejado de manera permanente en la historia del pueblo.
Con la entrega oficial de esa ordenanza a sus familiares y el homenaje realizado por el Hospital “Juan Arturo Klipson”, Luján volvió a expresar el cariño y el reconocimiento hacia un hombre cuya vida estuvo marcada por la solidaridad, la entrega y el compromiso con su comunidad.
Su legado continúa vivo en la memoria de quienes compartieron su camino y también en las nuevas generaciones, que encontrarán en su historia un ejemplo de servicio, humanidad y amor por el prójimo.















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