Candelaria tiene un club que nació entre amigos y hoy juega de igual a igual con la historia grande del fútbol puntano. Treinta y seis años después de aquel miércoles fundacional, Estrella Roja no solo cumple años: está a un paso de escribir la página más importante de su vida institucional.
Hay clubes que cumplen años y hay clubes que, además, cumplen sueños. Este 18 de julio de 2026, Estrella Roja sopla 36 velas y lo hace en el mejor momento de sus casi cuatro décadas de vida: peleando, contra todo pronóstico, un lugar en la final del Torneo Provincial.
Todo comenzó un miércoles de 1990, cuando un grupo de amigos —más unidos por la pelota que por la sangre— decidió que ya no alcanzaba con jugar en los torneos barriales. Hacía falta algo más: una identidad, un nombre, una bandera. Fue Mario Morales quien lo dijo en voz alta: Estrella Roja. No era solo una idea; era una declaración de principios. Ahí estaban, fundando sin saberlo algo eterno: Daher Varas, Carlos Leal, Alejandro Agüero, Cholo Vargas, Wicho Vargas, Pintiquera Ibáñez, Lupo Anaya, Oscar Vargas, Gustavo Mestre, Café Guzmán, Ramón Quevedo, Pucho Aguilar, Jorge Vilchez, y tantos otros que pateaban tierra, ilusiones y sueños.
Con el correr de los años, aquel equipo de campeonatos relámpago se transformó en un símbolo deportivo y social de Candelaria. La formalización institucional llegó recién en 2013, pero el alma ya estaba ahí desde el primer día, en cada remera sudada, en cada tarde de entrenamiento al sol. Y llegaron los títulos: el Torneo Regional del Norte Puntano en 2016, la Copa de Campeones en el Juan Gilberto Funes en 2018, el Torneo Héroes de Malvinas en Quines en 2019. Pero más allá de las copas, Estrella Roja fue ganando algo mucho más difícil de conseguir: el respeto de todos y el amor de los suyos.
Y si hubo un tiempo de siembra, hoy es tiempo de cosecha. El año pasado, el equipo se coronó campeón del Torneo Hermanos Contreras, y después dio otro golpe de autoridad al llegar a la final del último torneo de la Liga del Norte Puntano. Fueron señales claras de que algo grande se estaba gestando puertas adentro del club. Y ese algo grande explotó en 2026: Estrella Roja está jugando el Torneo Provincial y llegó a una instancia jamás alcanzada en sus 36 años de historia, las semifinales, con el sueño de la final cada vez más cerca.
La primera semifinal ya quedó atrás y quedó, además, para el recuerdo. Con un doblete del delantero riojano Javier Aguilera, el equipo dirigido por Tito Varas venció 2 a 0 a Sportivo Mercedes como visitante, en Villa Mercedes, en el partido de ida. Fue una actuación sólida, con personalidad, de un equipo que salió a jugar de igual a igual y que hoy llega a la revancha con una ventaja tan valiosa como la ilusión que despertó en todo el norte puntano. La serie se define ahora en Candelaria, con la gente de Estrella empujando desde la tribuna para dar el último paso hacia una final histórica.
A la base de siempre se le sumó futuro: categorías juveniles, un equipo femenino que creció con orgullo propio, profesionales en lo físico y en lo kinesiológico.
Dicen que Estrella es una gran familia. Y no es un eslogan: es una verdad que se respira en cada rincón del club, en los que cocinan choripanes, en los que marcan la cancha, en los que no se pierden un partido aunque llueva, truene o les duela todo. Estrella Roja no es solo fútbol. Es un espejo en el que se mira todo un pueblo, un club que enseña que se puede crecer sin perder el alma, que la amistad también puede convertirse en institución, que la pasión es un combustible más poderoso que cualquier sponsor.
Hoy, al cumplir 36 años, Estrella Roja no necesita estar en el cielo para brillar. Está acá, en Candelaria, más cerca que nunca de la final de su vida, dejándolo todo en cada partido y recordándole al mundo que el verdadero fútbol todavía existe.
¡Feliz cumpleaños, Estrella Roja! Que la fiesta de los 36 termine, además, con la fiesta más grande de todas.


















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