El reptil ingresó al patio del domicilio durante el mediodía y fue capturado por Bomberos Voluntarios
Una tarde que comenzó como cualquier otra terminó convirtiéndose en una experiencia inesperada para una familia de San Francisco del Monte de Oro, cuando un visitante poco común apareció en el patio de su hogar: una yarará de considerable tamaño que generó alarma pero finalmente tuvo un desenlace positivo gracias a la rápida intervención de los Bomberos Voluntarios.
EL MOMENTO DEL HALLAZGO
Todo ocurrió pasado el mediodía, cuando Ariel Soloa, director de Turismo de la localidad serrana, regresaba a su domicilio. Al ingresar con su vehículo, sin saberlo, habría permitido el acceso involuntario de la serpiente venenosa que merodeaba por la zona.
El protagonista inesperado de esta historia fue el gato de la familia, quien detectó la presencia del reptil y salió a su encuentro en el patio, alertando inmediatamente a los habitantes de la vivienda sobre el peligroso visitante.
INTERVENCIÓN PROFESIONAL
Ante la situación, Soloa no dudó en comunicarse con el cuartel de Bomberos Voluntarios de San Francisco del Monte de Oro, quienes acudieron de inmediato al llamado de emergencia.
Los efectivos localizaron a la yarará oculta entre las piedras del patio y, con la experiencia y el equipamiento adecuado, lograron capturarla de manera segura. Posteriormente, el reptil fue trasladado y liberado en su hábitat natural, entre las sierras que rodean la localidad.
“Eternamente agradecido a los Bomberos Voluntarios de San Francisco del Monte de Oro, hoy nos visitó una yarará en casa y al llamar acudieron al instante. Verdaderos profesionales”, expresó Soloa en sus redes sociales, donde destacó la labor de Ramón López, quien atendió el llamado, el equipo que concurrió al domicilio, Alberto Piño por la orientación brindada, y todo el cuartel por el trabajo que realizan para proteger a la comunidad.
SOBRE LA YARARÁ: UN REPTIL CLAVE EN EL ECOSISTEMA
La yarará es una serpiente venenosa autóctona de Sudamérica que cumple un rol fundamental en el equilibrio ambiental al controlar poblaciones de roedores. Entre las especies más conocidas se encuentran la Bothrops alternatus (Yarará Grande) y la Bothrops diporus (Yarará Chica).
Características distintivas:
- Cuerpo robusto con tonalidades pardas y diseños oscuros en forma de “teléfono antiguo”, “cruces” u “orejas”
- Presencia de fosetas loreales (cavidades entre el ojo y el hocico) que les permiten detectar el calor corporal de sus presas
- La Yarará Grande puede superar el metro y medio de longitud, mientras que la variedad Chica alcanza hasta 1,2 metros
Aunque estos reptiles generalmente evitan el contacto con humanos, pueden atacar si se sienten amenazados. Su mordedura requiere atención médica urgente, aunque con tratamiento oportuno mediante suero antiofídico, los casos de fatalidad son poco frecuentes.
RECOMENDACIONES ANTE ESTE TIPO DE ENCUENTROS
Los especialistas aconsejan no intentar capturar o agredir a estos animales en caso de encontrarlos. Lo indicado es mantener la distancia, evitar movimientos bruscos y contactar inmediatamente a los servicios de emergencia locales, como en este caso los Bomberos Voluntarios, quienes cuentan con la capacitación necesaria para el manejo seguro de fauna silvestre.
Este episodio, que afortunadamente concluyó sin heridos, sirve como recordatorio de la importancia de la convivencia con la naturaleza en localidades serranas y el valor del trabajo de los cuerpos de emergencia que velan por la seguridad de la comunidad.














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