El presidente del Concejo Deliberante, Emilio Amaya, impulsó la remoción de Juliana Escudero y Tamara Gatica de sus cargos como secretarias, y en su lugar asumieron Analía Oviedo y Liz Navarro. Amaya justificó la medida y remarcó que se trata de una decisión basada en criterios de funcionamiento y no de política partidaria.
En una resolución que agitó la vida política del Concejo Deliberante, el presidente Emilio Amaya hizo uso de sus facultades para mocionar el reemplazo de las secretarias del órgano legislativo. Ante el voto de la mayoría del cuerpo legislativo, la medida se llevó a cabo este martes por la mañana en la última sesión ordinaria. En diálogo exclusivo, Amaya explicó los motivos de su decisión.
“Dentro de las facultades que tengo como presidente en el Honorable Cuerpo, en el artículo 37, inciso M del Reglamento Interno del Consejo, me faculta a mí para mocionar la remoción, soy el único que lo puede hacer, de las secretarias, el cual me vi obligado a utilizarlo. Es una situación que a mí no me parece cómoda, bajo ningún punto de vista, porque yo contra Juliana Escudero y la chica Tamara Gatica, no tengo nada, absolutamente nada personal, solamente que no coincidimos con nuestra manera de trabajar”, señaló el presidente del cuerpo.
“Uno, en la función que cumple, debe dejar la militancia de lado, porque los cargos legislativos son así, vos tenés que cumplir una función y es para todo el cuerpo”, agregó Amaya.
“No aunamos criterios, no hubo imparcialidad, no hubo neutralidad en el trabajo, había muchas cosas que pasaban que yo no me enteraba, o que me enteraba después que otras personas. Entonces creo que para llevar adelante mi gestión como presidente, vi necesario cambiar las secretarias y la mayoría del cuerpo vio lo mismo. En ese sentido se llegó al consenso y yo me permití postular a estas dos chicas que saben quién soy, que saben cómo trabajo, que saben cuáles son mis exigencias, que saben cuál es su función”, explicó el titular del Concejo.
“Ellas son secretarias, no pueden pasar por encima de ninguno de los concejales, no pueden tomarse atribuciones que no les corresponden. Como son dos personas apolíticas, porque nunca han participado en política, no les responden a nadie, solamente en este caso a mí, para ejercer el trabajo que se les ha solicitado”, remarcó Amaya.
Sobre los perfiles de las nuevas secretarias, detalló: “Analía Oviedo es una excelente docente, una excelente madre de familia, capaz con un perfil bajo; no tengo dudas que va a desempeñar bien la Secretaría Legislativa del Concejo Deliberante. Y Liz Navarro Arce es una persona que me ha acompañado desde los cinco años en mi institución cultural, es uno de los pilares fundamentales de la Estación Danza; sé cómo trabaja y sé que va a hacer un excelente trabajo administrativo”.
En cuanto a su filiación política, aclaró: “Sigo pensando que Alberto Rodríguez Saá es mi líder político, y Cristina Fernández de Kirchner. Pero mi pensamiento partidario no tiene nada que ver con la función que yo estoy ejerciendo, que es la que trato de llevar con respeto, con mucha honestidad y de la mejor manera”, manifestó Amaya.
Finalmente, subrayó que la decisión “fue para mejorar el funcionamiento y el trabajo del Concejo Deliberante. No fue una cuestión política ni nada. El poder está para ejercerlo, yo me resguardé en el reglamento y lo hice”.
La medida fue interpretada como un fuerte movimiento interno que sorprendió a la oposición y reacomoda las piezas en el Concejo Deliberante, dejando en evidencia que las disputas por el control institucional siguen abiertas.















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