La iniciativa incluye tanto un plan de entrega de productos (como la copa menstrual, por ejemplo), como encuentros para la sensibilización, concientización y capacitación a la comunidad en pos de garantizar el acceso equitativo a la información, permitiendo dimensionar la importancia de la erradicación de los tabúes.
La implementación del programa está pensada de manera escalonada en todos los departamentos que conforman la provincia, empezando por Belgrano y luego extendiéndose hacia el resto de las localidades puntanas. Tiene un alcance total de más de 40 mil beneficiarias: niñas, adolescentes y personas menstruantes de entre 11 y 15 años, que expresen voluntariamente su deseo de participar del proyecto.
El abordaje contempla un trabajo de cuatro meses en cada territorio y consta de cuatro fases:
– Capacitación y formación de replicadoras y circuladoras, quienes estarán a cargo de la implementación del programa en cada hogar.
– Encuentro con la comunidad, familias, niñas, adolescentes y personas menstruantes.
– Charlas y entrega de copas menstruales o toallitas reutilizables a las beneficiarias.
– Acompañamiento y cierre del programa.
Mentoras, replicadoras y circuladoras
Mentoras: son quienes transmiten los conocimientos necesarios sobre salud menstrual, gestión sostenible de la menstruación y educación sexual integral (ESI). Estarán acompañando a replicadoras y circuladoras en todo el proceso. Inicialmente este rol lo cumplirá personal de la empresa “MeLuna”.
Replicadoras: son quienes se forman como mentoras, articulan con las circuladoras en cada territorio y definen la política pública para la gestión sostenible de la menstruación. En primera instancia, este rol lo cumplirán funcionarias de los ministerios de Salud y de Educación, de las secretarías de Medio Ambiente y Parques, y de la Mujer, Diversidad e Igualdad del Gobierno de San Luis.
Circuladoras: son quienes desarrollan sus actividades en cada uno de los territorios de toda la provincia y pueden definir quiénes serán las beneficiarias del programa. Entre ellas se encuentran docentes, agentes sanitarios, obstetras, becarias del Programa Juventud, psicólogas y referentes de instituciones.
Fuente: ANSL.

















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