El médico quinense, declarado ciudadano destacado de la Provincia en 2022 por la Cámara de Diputados, celebra hoy medio siglo desde que se recibió de Médico Cirujano en la Universidad Nacional de Córdoba. A sus 75 años, sigue atendiendo en su consultorio particular de Quines.
Este 8 de julio, el doctor Miguel Ángel Gianello cumple 50 años desde que se recibió de Médico Cirujano, un aniversario que lo encuentra en el mismo lugar donde construyó toda su vida: Quines, la localidad que adoptó como propia hace 48 años y que hoy lo sigue teniendo como uno de sus vecinos más queridos.
Gianello nació el 5 de abril de 1951 en la Ciudad de San Luis. Cursó sus estudios primarios y secundarios en las escuelas Lafinur, Don Bosco y en la Nacional de San Luis, donde recibió el título de Maestro Normal Nacional. Luego viajó a Córdoba para estudiar Medicina en la Universidad Nacional de Córdoba, donde se recibió de Médico Cirujano el 8 de julio de 1976, cumpliendo así los sueños propios y los de sus padres, Don Santos y Doña María. Realizó su residencia de Cirugía en el Hospital Italiano de la Ciudad de Córdoba.
Con la idea de volver a su provincia natal, llegó a la Capital del Mate el 10 de abril de 1978 para ejercer en el Hospital de Quines como médico generalista, institución de la que fue director en varias oportunidades de forma interina. Allí realizó consultorio, guardias, cirugías menores y asistió más de mil partos, hasta su jubilación en 2016. Sin embargo, la vocación no se jubiló con él: a los 75 años, Gianello continúa atendiendo en su consultorio particular.
Fue además uno de los fundadores del Círculo Médico de Ayacucho y de la ex clínica MEDINOR, y en dos oportunidades fue elegido por el voto popular como concejal por el partido radical. En lo deportivo, jugó al fútbol en varios equipos de San Luis, defendió los colores del Club Estación en Quines y formó parte del seleccionado de la Liga del Norte Puntano, con el que salió campeón a nivel provincial y compitió en La Pampa.
Un reconocimiento en vida
En 2022, la trayectoria de Gianello ya había sido reconocida formalmente por la política sanluiseña. Aquel año recibió, en la Cámara de Diputados de la Provincia, la distinción de ciudadano destacado de la Provincia, en una ceremonia de la que participó acompañado por su esposa, dos de sus tres hijos —Luciana y Danilo— y una de sus nietas, Lara.
El proyecto había sido presentado por el entonces diputado por Ayacucho, Javier Giménez, y aprobado por unanimidad en el recinto. “Es de vital importancia para una provincia y en definitiva para una sociedad, reconocer a las personas que, con su forma de ser, han marcado un camino en nuestros pueblos o ciudades, y que de alguna manera son un ejemplo de vida a seguir, no sólo en lo profesional, sino también en lo personal, y este es el caso del Dr. Miguel Ángel Gianello”, había señalado Giménez en aquella oportunidad.
“En definitiva, y con la convicción de que los reconocimientos se deben realizar en vida y no luego de la muerte, es preciso que esta Cámara, que es la representante del pueblo, haga un reconocimiento con una declaración a las personas que apostaron por San Luis y que pusieron su vida al servicio de los vecinos de esta noble provincia. Por ende, el reconocimiento a Miguel Ángel Gianello es más que merecido y necesario hacerlo, por San Luis y para San Luis“, había agregado el legislador.
“La mejor herencia es la amistad del pueblo”
En una entrevista realizada en aquel momento, Gianello reflexionó sobre lo que significó para él haber dedicado su vida a Quines: “Yo le decía a mis hijos en su época: la mejor herencia que yo les voy a dejar es la amistad del pueblo. Y así fue”, recordó. “Yo quiero muchísimo a Quines, soy uno más de Quines. Siempre estuve recontraagradecido con todos, desde los niños hasta los viejos, hasta los de intermedio. Con todos“, agregó.
Consultado sobre su vigencia a pesar de los años, el médico citó como referencia al reconocido cardiólogo argentino René Favaloro, quien —recordó— siguió atendiendo pacientes en su pueblo natal incluso después de haber realizado el primer bypass del mundo. “Mis hijas me dicen: papá, la edad que tenés y seguís cumpliendo horario. Y sí, como vos me ves, mañana y tarde acá sentadito y muy feliz de conversar con la gente de Quines, más allá de lo que yo pueda ayudar o no“, señaló.
Sobre sus años en el sistema público, recordó que estuvo 38 años en el Hospital de Quines y que, tras su jubilación, continuó atendiendo en su propio consultorio. Y dejó un mensaje para sus pacientes: “Que los amo a todos y los voy a seguir cuidando todo lo posible“.
Al recordar la distinción recibida, el médico también evocó a sus padres: “No, nunca la busqué, no la esperé, y me llena de orgullo. Y lo primero que pensé fue: gracias, papá, gracias, mamá, por la forma en que me criaron…“. Contó que su madre era conocida como “la mamá del barrio” por estar siempre dispuesta a ayudar a quien lo necesitara, y que su padre, de oficio verdulero y camionero, fue un ejemplo de humildad y esfuerzo que lo acompañó cuando partió a estudiar a Córdoba.
Una vida junto a la medicina
Miguel Gianello está casado con la también médica Lilia Amanda Frigerio desde el 30 de diciembre de 1977. Juntos tienen tres hijos —Luciana, Eliana y Danilo— y cuatro nietos: Agustín, Lara, María Inés y Amanda Cruz.
Ya han pasado cinco décadas de aquel 8 de julio de 1976. Por ahora, en Quines no hace falta preguntar dónde está el doctor Gianello por las mañanas y por las tardes: todos saben que va a estar ahí, en su consultorio, con la puerta abierta.














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