Nació el 19 de junio de 1877 en San Francisco del Monte de Oro y se convirtió en la primera médica de San Luis. En una época en la que las mujeres tenían vedado el acceso a muchos espacios educativos, desafió prejuicios, rompió barreras y dejó una huella imborrable en la historia provincial.
Cada 19 de junio, San Francisco del Monte de Oro tiene un motivo especial para mirar hacia su pasado con orgullo. En esta fecha, pero de 1877, nacía María Juliana Becker, una mujer que desafió los límites impuestos por su tiempo y se convirtió en la primera médica de la provincia de San Luis.
Hoy, al cumplirse 149 años de su nacimiento, su historia continúa siendo un símbolo de perseverancia, valentía y compromiso con la educación, la salud y la igualdad de oportunidades.
Hija de José Albino Becker y Delfina Paz, una familia de ascendencia alemana dedicada al trabajo en los viñedos de la región, María Juliana dio sus primeros pasos educativos en una pequeña escuela de La Majada. Sin embargo, su deseo de aprender la llevó mucho más lejos. En una época en la que los estudios secundarios estaban reservados exclusivamente para los varones, logró ingresar al Colegio Nacional de San Luis gracias a una excepción legal y se destacó por su sobresaliente desempeño académico.
Aquella joven sanfrancisqueña no se conformó con romper una barrera. Decidió avanzar hacia una meta aún más ambiciosa: estudiar Medicina en Buenos Aires. Allí cursó en la Facultad de Ciencias Médicas, donde se destacó como alumna y fue discípula del reconocido doctor Güemes. Su capacidad y dedicación le permitieron desempeñarse en importantes funciones dentro del entonces Departamento Nacional de Higiene, organismo precursor del actual Ministerio de Salud de la Nación.
Además de ejercer la medicina, María Juliana Becker abrazó la docencia. En 1910 fue una de las profesoras fundadoras de la Escuela Nº 5 de Vicente López, en la provincia de Buenos Aires, consolidando una trayectoria que combinó la enseñanza con el servicio a la comunidad.
A pesar de haber desarrollado gran parte de su carrera lejos de su tierra natal, nunca perdió el vínculo con San Luis ni con el departamento Ayacucho. Cada regreso era una manera de reencontrarse con sus raíces, con el paisaje que la vio crecer y con la familia que había acompañado sus sueños desde los primeros años.
Su figura adquiere una dimensión aún mayor cuando se la observa en el contexto histórico en el que vivió. A fines del siglo XIX y comienzos del XX, cuando las mujeres enfrentaban enormes restricciones para acceder a la educación superior y a las profesiones, María Juliana Becker se abrió camino con esfuerzo y talento, demostrando que los límites impuestos por la sociedad podían ser superados.
Falleció el 19 de septiembre de 1966, a los 89 años, en la ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, su legado permanece vivo. El hospital de La Punta que lleva su nombre es uno de los tantos reconocimientos a una trayectoria excepcional que trascendió generaciones.
A 149 años de su nacimiento, la historia de María Juliana Becker sigue inspirando. Desde aquel rincón del norte puntano donde comenzó su camino hasta los ámbitos académicos y sanitarios más importantes del país, su vida representa una conquista colectiva y un ejemplo de que la educación, la vocación y la determinación pueden transformar destinos y abrir puertas para quienes vienen detrás.

Foto Portada: Blog La Historia de San Francisco del Monte de Oro del Profesor Mario Z. Camargo















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