Miles de fieles se reunieron este jueves 22 de mayo en el paraje del norte puntano para celebrar a Santa Rita de Casia. La jornada incluyó una peregrinación de policías de San Luis y Córdoba, la tradicional misa, historias de fe y agradecimiento, y la presencia del gobernador Claudio Poggi.
El paraje Las Lomitas se convirtió este jueves en un punto de encuentro para la fe y la hermandad. En honor a su patrona, Santa Rita de Casia, miles de personas se congregaron para participar de una jornada religiosa cargada de simbolismo, emoción y tradición. El gobernador de San Luis, Claudio Poggi, se hizo presente y participó de la misa principal oficiada por el padre Guillermo Alcázar, en la explanada de la capilla.
Por segundo año consecutivo, la celebración se vio enriquecida por una peregrinación muy especial: efectivos policiales de San Luis y Córdoba unieron sus pasos —y pedales— para llegar juntos al santuario. Más de 20 agentes de Villa Dolores recorrieron 20 kilómetros en bicicleta, acompañados por la imagen del Santo Cura Brochero como símbolo de unión entre provincias.
“Es un gesto fraterno, de unidad. Los hermanitos de Villa Dolores peregrinan a este lugar para honrar a Santa Rita. En tiempos de divisiones, estos gestos nos recuerdan la importancia de tender puentes”, expresó el capellán de la Policía de San Luis, Ignacio Daminato.
El cierre de la peregrinación coincidió con el arribo del mandatario puntano. En ese marco, se realizó la bendición de tres ponchos traídos por el padre Luis, rector del santuario del Cura Brochero, los cuales se usaron para impartir una bendición especial a los presentes.
La jornada también fue testigo de historias conmovedoras de devoción. Muchos fieles llegaron en bicicleta o a caballo desde distintos puntos del interior puntano y de Córdoba. Tal fue el caso de Marcela Bazán, Mónica Luchetti y Esteban Castro, amigos oriundos de Villa Dolores que partieron temprano en la mañana para recorrer 25 kilómetros hasta Las Lomitas.
“Nos gusta venir en estas fechas. No somos tan devotos, pero tratamos de agradecer por el trabajo, la salud y pedir por nuestros seres queridos”, contó Bazán. Tras la misa, el grupo disfrutó de unos pastelitos antes de emprender el regreso.
Desde Carpintería, Adriana Aparicio y Natalia Vieyra llegaron por primera vez en bicicleta. “Salimos a las 7:00 y llegamos a las 10:00. Fue un gran esfuerzo, pero estamos felices. Soy muy devota de la Virgencita”, expresó Adriana conmovida.
Las Lomitas volvió a vibrar con la fe de su gente. En un mundo agitado, esta celebración reafirmó que la espiritualidad, la amistad y los gestos de unidad siguen siendo pilares que sostienen a las comunidades.















Facebook
Twitter
Instagram
YouTube
RSS