La Escuela Técnica N° 31 “Profesor Víctor Saá” celebra hoy cuatro décadas de historia en Quines. Con el guardapolvo azul como emblema, ha formado generaciones de estudiantes que hoy son parte del motor productivo y humano del norte puntano.
Hay instituciones que se fundan con ladrillos, y otras que se construyen con sueños. La Técnica 31 nació de ambos. Fue necesidad, fue decisión política y, sobre todo, fue voluntad colectiva. Este 8 de mayo cumple 40 años, y cada uno de ellos fue sembrando conocimiento, valores y esperanza.
En sus pasillos se escucha más que el eco de las herramientas: se escucha la historia viva de Quines. Una historia que empezó mucho antes de 1985, cuando la vieja Escuela Profesional abría caminos entre bancos de madera y manos inquietas. Una historia que continuó con el empuje de una comunidad que compró el terreno, que levantó paredes, que creyó que era posible.
Hoy, esa semilla florece. Lo hace en cada técnico que egresa, en cada proyecto que nace en un taller, en cada alumno que encuentra en la escuela un rumbo, una vocación. La Técnica no solo enseña oficios: enseña a caminar con dignidad, a pensar con lógica y a crear con las manos y el corazón.
Carlos Acri, su director desde hace más de dos décadas, lo define con claridad: “Esto no es un trabajo, esta es mi vida”. Y esa entrega diaria, compartida por docentes, preceptores, personal y familias, es parte del alma de esta institución.
Cuarenta años no son solo un número redondo. Son un testimonio. Son el reflejo de una escuela que nunca se detuvo, que se adaptó, que resistió y que siguió apostando por el futuro. Hoy, muchos de sus egresados forman parte activa del desarrollo regional, trabajando en campos, talleres, empresas o emprendimientos propios, con la marca indeleble de la Técnica.
En Quines, decir “la Epet” o “la 31” es decir pertenencia. Es decir orgullo. Es recordar mañanas frías con compañeros, tardes de práctica, ferias de ciencias, actos emotivos, abrazos al egresar.
Hoy, la comunidad entera celebra con emoción este aniversario. Porque la Escuela Técnica N° 31 no es solo un edificio: es un símbolo. Y como todo símbolo verdadero, trasciende generaciones.
Feliz aniversario, Escuela Técnica 31 Gracias por tanto. Que vengan muchos años más.














Facebook
Twitter
Instagram
YouTube
RSS